ommmEn la deriva laicista que caracteriza a este gobierno, el Director General de Tráfico, Pere Navarro, ha tenido la gran ocurrencia, en el marco de la presentación de un dispositivo de seguridad y de un manual de conducción de motocicletas, de promocionar un casco comercial promovido por los monjes budistas del monasterio de Garraf, (Barcelona) cuya característica es que lleva bordado un mantra que coincide con la coronilla, (lugar que dicen que es espiritual por excelencia, de ahí que las collejas en la coronilla sean sagradas).

A la espera de la nota de protesta de la Conferencia Episcopal en nombre de San Cilindrín de la Buena Trazada por la injustificada intromisión en cuestiones de protección de almas en la carretera, Moscas en la Sopa, sección con todo el cariño del mundo, declara que le parece una una barbaridad la actuación del Director General de Carreteras por relacionar fe ante accidentes y una conducción responsable y que debería dimitir en menos que se cante un mantra o en su defecto, dejar de hacer el ridículo un rato largo.

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Es lo mismo que pediría si en vez de un monje de color azafrán hubiera sido un monje de color negro promoviendo un rosario o una estampita.

Santa paciencia… Lo que hacen algunos para desviar la atención ante la criziz!!. :-)

Pd. Todavía estoy por descubrir como montan en moto los monjes budistas con esas sotanas…

[tags]DGT, budismo, casco, si bebes no reces[/tags]

Esta entrada tiene 5 comentarios.

  1. Pues yo pienso que, según tu teoría, el gobierno no puede hacer nada de nada porque, sino todo es desviar la atención de la famosa Crisiz. Aunque esta opinión no quita para que piense que esto de los cascos es una autentica tontería.

  2. Obviamente, lo de desviar la atención era ironía, DNI, lo que no quita para que me parezca una auténtica soplapollez lo del casco color azafrán…

  3. ¡¡Sí, sí, muy bueno haberlo traido a colación…!! Cuando lo vi en la tele me convencí definitivamente de que este Pere Navarro quizás sea un buen técnico en lo suyo, pero es ridículamente histriónico, una prima donna que cree estar en posesión de todos los trucos de la comunicación. Con ese palmito se llega fácilmente a hacer el ridi, como lo ha hecho en este caso. El argumento que dio para apoyar el tema del casco budista es peregrino por demás: no contradice ninguno de los ejes de comunicación que la DGT apoya en sus campañas publicitarias, ergo…

    En pocos días estoy seguro que algún obispo le recordará al señor Navarro que los crucifijos colgando del retrovisor son recordatorios imprescindibles para ejercitar la prudencia al volante, así como los panelitos aquellos que, bajo el lema “No corras, papá”, poblaban los salpicaderos de los Seiscientos y los Milquinientos de la época.

    ¡O tempora, o mores!

  4. Pues eso, lo que yo decía… (no lo había leído en ningún sitio, gracias don Javierm)

    Un saludo.

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