Es lo que tiene Internet: mandas un correo con una reflexión cogida por los pelos por las prisas y acabas liándola.
Recientemente me ha ocurrido en la lista de distribución de IloveIU, donde una opinión mÃa con respecto a las redes sociales ha suscitado un pequeño debate y quisiera dejar constancia de mi opinión utilizando esta tribuna mÃa, con el fin de compartirla con más gente.
Con respecto a las redes sociales, tengo una opinión cada dÃa de más cautela hacia redes como facebook porque aunque sirven para crear un tejido de “amistades”, y multiplica el acceso a la información, también pueden convertirse en un lavadero de conciencia masiva. Las causas más dispares están al alcance de un clic y no te suponen ningún esfuerzo unirte a ellas, pero puede dar la sensación de que estás comprometido con el mundo mundial sin salir de tu habitación. Si es el sueño de todo sistema capitalista!!, que cada cual proteste en su casa sin que se note en la calle, donde por cierto cada vez hay menos gente movilizándose con la que está cayendo. Las redes sociales individualizan, paradógicamente, la respuesta social, la domestica y la pone al servicio del poder establecido.
DecÃa Carlos Sánchez Almeida:
Y lo que hay que luchar es precisamente por modelos sociales solidarios donde se agrupe gente que quiera luchar por unas mismas ideas y esté dispuesta a salir a la calle a luchar por esas ideas; eso no lo tenemos en estos momentos. En Internet hay un montón de actividades dispersas, pero no se llega a conclusiones en ningún sitio, y no se llega a conclusiones por la sencilla razón que para llegar a conclusiones hay que tomarlas de una forma democrática en asambleas reales. En Internet, cuando no hay un control de identidad de las personas que votan no se organiza nada realmente. Las experiencias que he tenido de ciberdemocracia en diferentes colectivos funcionan cuando son pequeños colectivos. En el momento en que se monta una asamblea multitudinaria en Internet, fracasa. Y fracasa porque no hay forma de moderar ese debate en condiciones. Se pueden conseguir muchas ideas, se puede conseguir mucha efervescencia, pero canalizar esa acción polÃtica es muy difÃcil; es difÃcil porque la gente no quiere salir de casa. Ese pienso que es el objetivo contra el que tenemos que luchar.
También hacÃa una reflexión sobre la pérdida de intimidad y de control de tus datos y la posibilidad de que muchas corporaciones y entidades los utilicen precisamente en tu contra. PonÃa el ejemplo de una noticia encontrada hace dÃas en la red sobre cómo es cada dÃa más frecuente encontrar empresas que usan en la selección de personal la búsqueda de tu perfil en las redes sociales. No estoy hablando de tener miedo a mostrar tus preferencias polÃticas o tu ideologÃa, como ha malinterpretado con su diplomacia habitual Don Ricardo, sino de una reflexión sobre lo que significan realmente estas redes sociales y a quien sirven (¿sabéis quien está detrás de facebook?) y ponerla en justa medida con el derecho a la intimidad:
En un mundo digitalizado y globalizado, entiendo que deben ponerse al mismo nivel, [el derecho a la vida y el derecho a la intimidad] y ello porque la intimidad es el último reducto del ser humano frente al sistema. Si se suprime la libertad de prensa, el derecho de reunión y asociación, sólo nos queda la intimidad para conspirar frente al poder. Sin intimidad no hay revolución posible. En el futuro Mundo Feliz que están construyendo los medios de comunicación al servicio de las corporaciones multinacionales, la última posibilidad de resistencia reside en el derecho a la intimidad: nuestra última barricada. Aquà el texto completo
Como estoy de acuerdo con esta reflexión, creo que nos estamos metiendo solitos (yo también, que tengo cuenta en facebook, twiteer, etc) en la boca del lobo, pues en las redes sociales perdemos la intimidad y por lo tanto facilitamos el control social. Y todos esos datos se los damos voluntariamente, que es lo más gracioso.




















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