Ni aún con el olvido, mal que le pese a nuestro obamaniaco presidente.
Por si no han tenido oportunidad, voy a dejarles unas perlas que ustedes podrán encontrar en el magnífico auto del juez Garzón, donde se detallan vías que nadie ha puesto sobre la mesa para poder juzgar al franquismo como se merece, esto es, como un crimen contra la humanidad, que no prescribe y que por lo tanto, las leyes de amnistía que se dictaron en nuestra florida transición no son de aplicación.
Agarrense los machos, que vienen curvas:
Francisco Franco, mediante el telegrama no 1565, de 23 de agosto de 1938 autorizó al Jefe de los Servicios Psiquiátricos Militares la creación del Gabinete de Investigaciones psicológicas, cuya “finalidad primordial será investigar las raíces psicofísicas del marxismo”, cuyo precedente no puede ser otro que el Instituto para la Investigación y Estudio de la Herencia creado por Himmler en Mecklenburg.
El gabinete concluyó su estudio en octubre de 1939 recibiendo su autor las felicitaciones del Estado Mayor del Ejército.
Nótese también, por su interés, lo que el doctor Vallejo Nágera escribía en su obra “La locura de la guerra. Psicopatología de la guerra española” citada por Ricard Vinyes y otros
“La idea de las íntimas relaciones entre marxismo e inferioridad mental ya la habíamos expuesto anteriormente en otros trabajos…La comprobación de nuestras hipótesis tiene enorme trascendencia político-social, pues si militan en el marxismo de preferencia psicópatas antisociales, como es nuestra idea, la segregación total de estos sujetos desde la infancia, podría liberar a la sociedad de plaga tan terrible”.
¿Más arroz?. Dos tazas:
Aun en la posguerra, Vallejo alertaba sobre el daño que podía hacer y hacía el ambiente democrático en niños y niñas, e insistía en combatir la propensión degenerativa de los muchachos criados en ambientes republicanos, debiendo ser segregados en centros adecuados, en los que se promoviese «una exaltación de las cualidades biopsíquicas raciales y eliminación de los factores ambientales que en el curso de las generaciones conducen a la degeneración del biotipo».
Estas teorías tendrían aplicación práctica inmediata en la posguerra, específicamente sobre los hijos de las presas republicanas encarceladas por motivos políticos, aunque este carácter no se les reconociera, precisamente por la conceptuación que de las mismas daba el Gabinete de Investigaciones Psicológicas:
“La enorme cantidad de prisioneros de guerra en manos de fuerzas nacionales salvadoras de España permite efectuar estudios en masa, en favorabilísimas circunstancias que quizás no vuelvan a darse en la historia del mundo. Con el estímulo y beneplácito del Excmo. Sr. Inspector de los Campos de Concentración, al que agradecemos toda suerte de cariñosas facilidades, iniciamos investigaciones seriadas de individuos marxistas, al objeto de hallar las relaciones que puedan existir entre las cualidades biopsíquicas del sujeto y el fanatismo político democrático-comunista”
Y de remate:
En el marco de los referidos estudios del Gabinete de Investigaciones Psicológicas, el director del mismo, Doctor A. Vallejo Nágera decía en el trabajo Psiquismo del fanatismo marxista. Investigaciones psicológicas en marxistas femeninos delincuentes:
“Recuérdese para comprender la activísima participación del sexo femenino en la revolución marxista, su característica labilidad psíquica, la debilidad del equilibrio mental, la menor resistencia a las influencias ambientales, la inseguridad del control sobre la personalidad… Cuando desaparecen los frenos que contiene socialmente a la mujer y se liberan las inhibiciones frenatrices de las impulsiones instintivas; entonces despiértase en el sexo femenino el instinto de crueldad y rebasa todas las posibilidades imaginadas precisamente por faltarle las inhibiciones inteligentes y lógicas…
Caracteriza la crueldad femenina que no queda satisfecha con la ejecución del crimen, sino que aumenta durante su comisión. El hecho es tanto más digno de atención cuanto que la mujer suele desentenderse de la política, aunque su fanatismo o ideas religiosas la hayan impulsado en los últimos años a mezclarse activamente en ella, aparte de que en las revueltas políticas tengan ocasión de satisfacer sus apetencias sexuales latentes”.
Todo esto llevó a la sustracción o eliminación de custodia sobre sus hijos, es decir, acometió una segregación infantil que alcanzaría unos límites preocupantes y que, bajo todo un entramado de normas legales, pudo haber propiciado la pérdida de identidad de miles de niños en la década de los años 40, situación que, en gran medida, podría haberse prolongado hasta hoy. Es decir, se habría privado de su identidad a miles de personas en contra de los derechos de las propias víctimas inmediatas y de sus familiares, en aras a una más adecuada “preparación ideológica y la afección al régimen”
Les recomiendo vivamente leer el auto de Garzón que lo he sacado de Público.
Y a los que insisten en que el franquismo está juzgado por la historia, “y piden enterrar al franquismo en el olvido más profundo” sólo desearles que sean ellos mismos historia lo antes posible.
Yo no quiero olvidar.
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noviembre 25, 2008
Hay otro hecho escalofriante del que da cuenta el auto de Garzón y es el del secuestro sistemático de niños (pags. 20 a 21 y 50 a 84) para ser entregados a familias afectas al régimen bajo el pretexto de su seguridad y bienestar. Que no se quiera hincar el diente en ésto da fe del daño que 40 años de dictadura represiva ha hecho en la capacidad crítica y autocrítica de un porcentaje notable de españoles, representados por la derecha política.
noviembre 25, 2008
Yo tampoco quiero olvidar.
Aparte del auto de Garzón, si os apetece, podéis leer “Mala gente que camina”, de Benjamín Prado, que trata de estos temas, del nazi Vallejo Nájera o del secuestro de los hijos de los republicanos para darles en adopción a los adeptos al régimen fascista.
Un abrazo, Javier
noviembre 25, 2008
Se me ponen los pelos como escarpias.
Un saludo
noviembre 26, 2008
“A la mujer se le atrofia la inteligencia como las alas a las mariposas de la isla de Kerguelen, ya que su misión en el mundo no es la de luchar en la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ella.” A. Vallejo Nájera, Psicología de los sexos, 1944: 44<
Por cierto, aún no me he aclarado si el apellido de este fulano se escribe con g o con j.
Por cierto ¿Sabéis el nombre del paseo que va desde la glorieta de Embajadores hasta casi la parte de atrás de la fábrica de Mahou? Efectivamente, está dedicado al Coronel Antonio Vallejo-Nájera.
¿Queda algún criminal o genocida por ser homenajeado en nuestro callejero?