Un ejercicio muy sano de democracia crÃtica es situar ante el espejo aquello que vamos a criticar de los demás.
De esta manera, aquellos que de alguna manera disculpan que un alcalde con pretensiones de eternizarse en el cargo y presidente de la FEMP para más inri, haya insultado a parte de sus vecinos por el mero hecho de no votar a los que a él le gustarÃa, deberÃan preguntarse que es lo que hubieran escrito hoy si la pregunta ¿Por qué hay tanto tonto de los cojones que todavÃa vota a la derecha? lo hubiera dicho algún alcalde del PP cambiando la última palabra.
Si. Para mà llamar hijo de puta a otro concejal, es más grave. Si. Para mi llamar bellacos y miserables a los que criticamos la salida reinventando el microsegundo de Espe, también es grave.
Pero eso no justifica que el señor Alcalde de Getafe sea un impresentable populista y no sepa estar a la altura de sus cargos.
¿Debe dimitir por eso?. Nos quedarÃamos sin polÃticos a poco que pongamos el nivel un poco bajo y desviarÃamos la atención de lo verdaderamente importante. la polÃtica.
Porque puestos a hablar de insultos, no creo haber oÃdo uno mayor en los últimos tiempos, que la pretensión de dejación de funciones del PSM y el PSOE en la renuncia a hacer oposición a los presupuestos privatizadores de la Comunidad de Madrid.
Eso si que es un insulto a sus votantes y a la inteligencia.
Lo demás es salsa rosa.
Post relacionados:





















diciembre 5, 2008
¿acaso no es la salsa rosa lo que interesa?