Al olor de las sardinas, cada vez que se comete un crimen o un delito en cuya participación hay menores, se abre un debate sobre la necesidad de reformar o no la actual Ley Reguladora de la Responsabilidad Penal del Menor.

Para contribuir a ese debate hay elementos que se deberían conocer para formarse un juicio lo más completo posible a la hora de tomar una posición sobre la necesidad o no de una reforma.

La actual ley es una ley progresista y avanzada que tiene en cuenta el interés superior del menor sobre otras consideraciones. Esto supone que incluso ante la necesidad de reparar el daño causado, se han de tener en cuenta otras consideraciones en base a garantizar este superior interés, en aras a una adecuada integración del niño en la sociedad.

Este hecho se basa en las directrices y recomendaciones de las Naciones Unidas, incluidas en la Convención de Derechos del Niño de 1989. Convención al que el Reino de España está sujeto en base a diferentes disposiciones en las que se recoge, incorporándo dicha convención al derecho interno.

Este modelo ha entrado en quiebra debido a una serie de graves y violentos sucesos delictivos cometidos por jóvenes y niños, tanto en Europa como en EEUU y en España, recogidos y amplificados por los medios de comunicación, que producen una demonización de la juventud en la sociedad.

La alarma social producida por estos hechos, unidos al auge de ideologías y políticas neo conservadoras, han conseguido que los legisladores se replantearan este modelo vigente de justicia juvenil, y pese a que las estadísticas criminales muestran un descenso paulatino de los delitos cometidos por menores, tanto en EEUU como en Europa, la nueva filosofía imperante es la que endurecer los castigos en detrimento de la educación, la intervención mínima y las sanciones comunitarias.

En Europa, por poner algunos ejemplos, a partir de la segunda mitad de la década de los 90, se reduce la edad mínima de responsabilidad penal en Holanda (a 12 años). En Francia se mantiene en los 13 años pero se introducen medidas sancionadoras a partir de los 10 años. En Inglaterra se considera plenamente responsable penalmente a los niños a partir de los 10 años. En Alemania es a partir de los 14 años, aunque se introducen medidas de internamiento a partir de los 12 años.

En España, la LO 8/2006 suprime la posibilidad de aplicar la Ley del Menor a los jóvenes entre 18 y 21 años. En esta misma ley se limita la discreccionalidad en la elección de la medida por el Juez, añadiendo supuestos en los que es obligatorio el internamiento en régimen cerrado. También se ha aumentado la duración máxima de la pena juvenil, cuando en la redacción original no podía superar los cinco años. Hoy el límite alcalnza los 8 años e incluso 10 en caso de pluralidad de infracciones.

Otras reformas que se han introducido en la Ley del Menor son tendentes a fortalecer la posición procesal de las víctimas en el proceso ante los menores delincuentes. En origen se prohibía la acusación particular y popular, subordinando la participación del perjudicado a la del Fiscal. A partir del caso de Sandra Palo, se reformó la ley para que pudieran personarse como acusación particular.

Las paulatinas reformas que se han introducido en la LORRPM, han quebrado los principios orientadores de la Ley, otorgando mayor prioridad a los aspectos de “seguridad ciudadana” y a otros meramente retributivos, que desvirtúan el espíritu original de la Ley, los principios de superior interés del menor, los criterios educativos y preventivos especiales. Pierden importancia las circunstancias personales, familiares y sociales del menor y el criterio de la gravedad del hecho pasa a ser determinante para la imposición de las sanciones. Importantes penalistas señalan que el aumento de las penas privativas de libertad se opone frontalmente a la posibilidad de reinserción de los menores. También se ha roto el principio de flexibilidad existente para la determinación de mediadas, siendo cada ver más restrictiva la discrecionalidad que tenía el juez y el fiscal para su aplicación.

Por otro lado, para la justificación de algunas reformas (LO 8/2006), se manipuló, tergiversó o interpretó falsariamente las estadísticas para motivarla:

  • Las estadísticas revelan un aumento considerable de delitos cometidos por menores, lo que ha causado gran preocupación social y ha contribuido a desgastar la credibilidad de la Ley por la sensación de impunidad de las infracciones más cotidianas y frecuentemente cometidas por estos menores, como son los delitos y faltas patrimoniales. Junto a esto, debe reconocerse que, afortunadamente, no han aumentado significativamente los delitos de carácter violento, aunque los realmente acontecidos han tenido un fuerte impacto social.

Se reconoce que no han aumentado los delitos de carácter violento pero toda la reforma planteada consiste en ampliar los supuestos en los que imponer medidas de internamiento en régimen cerrado, añadiendo agravantes como los cometidos en grupo (por efecto de la aparición de bandas) y se suprime la posibilidad de aplicar la ley del menor a los jóvenes entre 18 y 21 años.

La Ley del menor ha sufrido, de momento, cinco reformas: LO 7/2000, Disposición transitoria única de LO 9/2000, LO 9/2002, Disposición final segunda de la LO 15/2003 y LO 8/2006.

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Esta entrada tiene 14 comentarios.

  1. Dándaros
    julio 21, 2009

    Es curioso que quieran condenar a niños como si no fueran niños, pero en cambio cuando se trata de tener sexo en la misma edad sí son niños.

    No es que quiera que se baje la edad de consentimiento o que se suba, pero es muy curioso, en el momento en el que delinquen dejan de ser niños para ser delincuentes y a los delincuentes mano dura. Al parecer no se puede matar y seguir siendo niño.

  2. [...] recoger la opinión de: Concha Caballero, Francisco Escobar, Hugo Martínez Abarca,  Isaac Rosa, Javier Mesonero,  Juan Pedro Serrano, Luis Solana, Manolo Saco, Miguel Ángel Vázquez, Sara [...]

  3. Abride escolas e han pechar os cárceres.

    Concepción Arenal

    (Abrid escuelas y habrá que cerrar las cárceles)
    .-= Ahora, en el blog de Mendigo blog .. =-.

  4. lo que no podemos seguir haciendo es cerrar los ojos a una realidad que, antes que nada, es biológica. Somos mayores mucho antes de esos dieciocho años, y quien tiene edad para violar la debe tener para que la sociedad pueda protegerse de él.

    y dejar que sea el PP quien tome la iniciativa no le beneficia a nadie, mucho menos al menor.

  5. y digo lo anterior sin menoscabo de lo que dice, por ejemplo, el señor Mendigo.

  6. Desde que un varón tiene pulsiones sexuales que le permiten hacer barrabasadas con mujeres sus actos deben ser considerados como lo que son, y eso no depende de la edad, sino de un examen especializado (psicólogos, andrólogos, etc.). Hay “niños” con 15 o 16 años y “hombres” con 12 o 13. Otra cosa es que, por ser menores, el legislador conceda al delincuente la opción de “reformarse”, lo cual parece acertado. Pero lo ridículo es pensar que debemos marcar una edad exacta para una tipificación penal, como si se tratara de sacarse una licencia de conducir o del derecho al voto.

    Así, dado que los comportamientos delictivos de los menores son “excepcionales”, la norma también debería serlo. Y bastaría con añadir a la Ley del Menor un párrafo que dijera algo parecido a esto: “El menor de edad que delinca será evaluado psicológicamente sobre su capacidad de discernimiento”, sin necesidad de rebajar la edad penal.
    .-= Ahora, en el blog de Franesco: =-.

  7. pues bueno señor Franesco, lo que usted propone ya es una solución, no tengo ni repajolera idea de si acertada o no, pero una propuesta al fin y al cabo.

    Porque lo que no vale es seguir cerrando los ojos y pidiendole al personal calma y a los medios de comunicación autocensura.

  8. [...] Enlaces de interés: http://www.moscasenlasopa.net/blog/?p=3091 [...]

  9. No creo que cambien nunca la ley para que los delitos de terrorismo, o crímenes violentos tengan la cadena perpetua. Es sólo una cuestión económica; al Estado le cuesta dinero mantener a los presos en las cárceles. Sin embargo para otros temas si que hay dinero, para el concierto económico del País Vasco, o para los nacionalistas en Cataluña. Podrían legislar que para que los presos de las cárceles trabajasen durante ocho horas y así cotizasen a la Seguirdad Social el tiempo que estuvieran en prisión.

  10. Cristobal
    mayo 10, 2012

    Aqui en Tenerife ocurrio el crimen de Bajamar ¿lo conocen?La victima si era un niño, un menor de 6 añitos y otro no tan niño,creo yo de 17 le apuñalo varias veces con unas tijeras,despues de violarlo y por ultimo le machaco la cabeza con una piedra de 20 k.No me digan que ese monstruo merece nada bueno.

  11. Cristobal
    mayo 10, 2012

    Ahora me acabo de enterar que en Rusia otro monstruo de 14 mata a un niño de 8 para robarle su ordenador.

  12. “recogidos y amplificados por los medios de comunicación, que producen una demonización de la juventud en la sociedad.”
    Tres menores y un mayor violan, torturan con ensañamiento y matan salvajemente a una chica mentalmente discapacitada.
    Hasta aquí parece que no existe esa tal “demonización”.
    ¿Publicar que tres menores y un mayor violan, torturan con ensañamiento y matan salvajemente a una chica mentalmente discapacitada, sí que provoca la “demonización de la juventud española?
    Que alguien me lo explique.
    ¿Callar, olvidar, comprender y perdonar al criminal, abandonar a las víctimas, mirar a otro lado… nos hará más civilizados, más humanos?
    Prefiero ser un bárbaro salvaje y vengativo.

  13. Educador Trabajador Social
    noviembre 21, 2013

    El sentido de esta ley, desde mi punto de vista, tiene que ver con hacer responsables no sólo a los menores de los actos que cometen.

    Un menor tiene unos padres, va a un colegio (o al menos hay un colegio de referencia al que debería ir por ley), hay un barrio, tiene una cultura, en definitiva, hay una sociedad de personas que influyen en los menores, las cuales pasan desapercibidas a la hora de juzgar.

    Lo ideal sería sentar en el banquillo a políticos que legislan generando huecos, a los ayuntamientos que miran para otro lado cuando se permite que menores beban alcohol, a cuerpos municipales de policía que no denuncian cuando ven a un menor en la calle en horario escolar, al dueño de la tienda de chucherías que en horario escolar atiende a un menor y no hace nada, a la empresa que le paga en negro al padre del menor, en definitiva a todo aquel sujeto que aportó su granito de arena en que esta sociedad siga generando sufrimiento y soledad en las personas. Pero como esto no es viable, creo que el sentido de esta ley, es no culpabilizar al menor con penas sin tener en cuenta todas estas circunstancias. Hablamos de responsabilidad por los actos pero si privamos de libertad a un menor, sin hacer un intento de reinserción, un trabajo educativo, estamos culpabilizándolo y eso no genera cambio, sólo mantiene el sufrimiento del menor, el de su familia, y el de la sociedad entera.

    El debate no está en que si hay o no que endurecer la ley del menor. El debate debería estar en preguntarnos qué clase de mundo le estamos proponiendo los adultos a nuestros menores, a nuestros hijos e hijas porque ahí encontraremos todas nuestras respuestas. Mientras no nos hagamos estas preguntas porque nuestro ánimo sea el de lucro y el de poder y no el de contribuir a la paz social, todo me resultan palabras vacías.

    Habla un humilde trabajador social y educador social que trabaja en centros de internamiento y en el fondo lo que ve, son los chivos expiatorios de una envenenada sociedad pagando y sufriendo lo que otros no pagan ni sufren.

  14. Educador Trabajador Social
    noviembre 21, 2013

    P.D: ¿dónde están en los juzgados los creadores de videojuegos violentos? ¿dónde estan los que ponen basura por televisión?¿dónde esta el director de Tele5? a la hora de juzgar a un menor ¿dónde esta toda esa gente?

Puedes decirnos algo... ¿A que esperas?





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