Una gripe muy inoportuna ha provocado que tenga momentos más largos de lo normal para pensar y leer. Y mientras pensaba en el cambio de ciclo económico y porqué los economistas se comportan como la bruja Lola (todos la veían venir, carallo) y que en los azulejos de mi cuarto de baño, si te fijas bien, bien, también aparecen las caras de Bélmez, cayó ante mis ojos la noticia de un tipo que denuncia a los padres del hijo, al que el atropelló y mató, por daños en su vehículo.

Dicen los que saben que los seres humanos constituimos una sola especie: el homo sapiens.

Yo me niego a pertenecer a la misma categoría que el tipo ese, y por ello, para distinguirme de él, me acabo de inventar la categoría de homo sapiens hijoputensis, donde puedan caber dignamente tipejos como él y yo no sienta ascos por pertenecer a su misma especie, que bastantes tengo ya con la gastroenteritis.

Lo juro por Acebes, así se le arregle la mandíbula, que en lo de sapiens tenía dudas. En lo de hijoputensis, no, ya que fue la primera palabra que me vino a la mente (una parecida de la cual se deriva) y por lo que deduzco cuando cuento la hazaña de este ser con otros de mi especie creo que es acertada, ya que el 90 % coincide en calificarle de esta manera y un 10 por ciento menta al macho de la cabra, lo que no hace justicia, ciertamente, con la Capra aegagrus hircus.

Como inventarme una especie no es cosa en balde que uno deba dejar de pasar y que se diluya como un ibuprofeno en un vaso de agua. [momento blade runner versión extendida], he incluido a otros seres en dicha categoría. Son un trio lalalá de la banda que nos gobierna para nuestra desgracia y desconsuelo en la Comunidad de Madrid. Me refiero a su ínclita Presidenta, al Consejero más rastrero y dicharachero, Sr. Lamela y al yerno de Carlos Fabra, el Sr. Güemes.

Porque hay que ser un verdadero hijoputensis para tener la actuación que han tenido con respecto al D. Montes y cuando la justicia les ha quitado la razón que nunca tuvieron, sostenerla y no enmendarla. Ni disculpas ni reparación. Las instituciones son suyas y se ciscan en ellas en cuanto pueden sin necesidad de virus alguno. Hay que ser un hijoputensis para criminalizar a un profesional de la sanidad sin pruebas, imputarle cuatrocientas muertes, sólo con el afán interpuesto de cargarse la sanidad pública y ahora hacer el mutis por el foro, que si uno de vacaciones, otro diciendo que el cese fue acertado porque se mejoró el servicio de urgencias y la otra echando balones fueras diciendo que se hará lo que corresponda. Lo que corresponde son tres dimisiones, bonita.

Seguramente no pasará nada, políticamente hablando, porque son cobardes para asumir sus responsabilidades. Pero hoy, igual que ayer, que me atienda el Dr. Montes.

Hay que decirlo más.

[tags]homo sapiens, Esperanza Aguirre, lamela, Güemes, pandilla talibanes[/tags]

Esta entrada tiene 5 comentarios.

  1. Que esto pase, además, en la sanidad pública madrileña es especialmente grave. Me explico.
    Los hospitales de Madrid (públicos) son, en la mayoría de los casos, los hospitales de referencia de ciertas especialidades médicas complejas, como transplantes, fibrosis, cardiopatías congénitas, enfermedades metabólicas…

    Muchos pacientes de TODO EL PAÍS son derivados a hospitales de Madrid por este motivo.

    Si todo ésto se privatiza ¿qué pasará con la sanidad pública ESPAÑOLA?

    Efecto mariposa. Creo que voy a publicarlo en mi blog… de hecho…

  2. Jo, y luego le llaman cabrón al diablo. Joer, Lamela, Aguirre y el desgraciado ese que denuncia a los padres del chaval son de misa diaria, o casi. Al menos unos salen en la COPE de estrellas y el otro seguro que la tiene memorizada 10 veces en el “radiocasete” del Audi.

    Coño, con perdón, y que estos nos den lecciones de moral, manda cojones.

  3. [...] Dos días después, el exconsejero de sanidad Lamela y el actual consejero de sanidad, así como la Bestia (los responsables de todo el infame desaguisado) se siguen escaqueando y ni piensan restituír a los afectados por la infamia, ni piensan pedir disculpas por lo sucedido. Se sienten, los tíos, absolutamente impunes: piensan que, fechoría tras fechoría, nada les va a costar un voto, es lo que tiene estar crecido… [...]

  4. El hecho en si (lo de atropellar a un ciclista) ya era grave, pero es que este mamón lo ha ido empeorando con cada una de las frases que salía de su boca… y rematarlo con “yo también soy padre, tengo más hijos que ellos…” cuando les ha matado a un hijo es para alucinar… Vamos, que si metieran en la cárcel por gilipollas tendría cadena perpetua!

    Petons!

  5. D. Javier, porque no le quita a su nueva especie, el adjetivo “sapiens” podría quedar como homo caprus hijoputiensis. Ni más ni menos.

    Salud y República

Ajax CommentLuv Enabled 3e10234ccd2f9a84e4f1e8680c9aac9b