
Cuando gobierne restableceré, como han hecho otros paÃses de la UE, la expulsión de delincuentes extranjeros, y lo haré incluso si cuentan con permiso de residencia en nuestro paÃs, siempre que el delito no sea tan grave que merezca cumplir su pena en España
Marianico Rajoy.
Hace años vi una pelÃcula de serie c por lo menos, donde a los delincuentes se les ponÃa un collar en el cuello, y si intentaban huir de la cárcel y traspasaban una determinada lÃnea, el collarÃn explotaba arrancándoles la cabeza y dejando toda la pantalla perdida de sangre.
La propuesta de Marianico me ha recordado esa malÃsima pelÃcula, sólo superada por la Realidad AlternativaTm donde se aloja el discurso del PP en materia de inmigración.
Los delincuentes extranjeros deben estar temblando de miedo con tamaña idiotez.
Porque, fijense bien, la propuesta vulnera varios de los principios lógicos de cualquier sistema de derecho: la reparación a la vÃctima y la presunción de inocencia.
Porque uno sólo es un delincuente cuando es juzgado y condenado por un juez (salvo BotÃn, pero ese es otro cantar). Hasta entonces es inocente. Y si es inocente, no se le deberÃa castigar con la expulsión administrativa. Y si es condenado, lo lógico es que cumpla la condena impuesta como medio de resarcimiento a la vÃctima, porque ese es uno de los fines de las penas.
Con la propuesta de Rajoy se crean dos derechos penales: uno para extranjeros y otro para los demás. Los demás, (usted y yo) cumpliremos las condenas impuestas. Al extranjero delincuente (o inocente, según la propuesta) se le pagará un viaje a su paÃs.
Esto dependerá, claro está, de la gravedad del asunto. Y ya me veo a los extranjeros con dos catálogos: uno con las costumbres tÃpicas que han de respetar y otro con el de delitos con los que te pagan un viaje a ver a la familia. O por si extrañan la patria, que el desarraigo es muy malo.
Eso si. Después les pediremos de forma amable que no se acerquen a nuestras fronteras, que por malo ha sido expulsado. O eso o, como en la pelÃcula, nos inventamos un chip explosivo y se lo metemos por el agujero del sur, para que aprenda.
Ahora bien. No se crean que esta propuesta es patrimonio del PP. No, no no.. Es que en la Conferencia PolÃtica del PSOE ya se filtró la propuesta de la expulsión para los maltratadores (extranjeros, of course). Espero que no fuera aprobada, pero vete tu a saber…
[tags]extranjeros, derecho, expulsiones, los inmigrantes no son delincuentes[/tags]
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febrero 7, 2008
Uy!
Este es un tema peliagudo, y me da miedo que entren los dos presidenciables en él, y más en campaña.
Raxoi hace uso de él de una manera burda.
Sin embargo, es una petición de muchos inmigrantes y algunas asociaciones de inmigrantes: el que venga a delinquir, boleto. Cuando hablas con gente de Colombia, Ecuador, Perú, Brasil…muchos te cuentan que además del dinero, lo hacen por la inseguridad que tienen en sus paÃses. Tener que encerrar a tus hijos en cuanto cae la noche, no poder ir tranquilo por la elevadÃsima criminalidad que existe…Podemos hacer un análisis de las causas de esa criminalidad, claro, pero ahora no viene al caso. El tema es que muchos inmigrantes vienen a España hasta los huevos de la inseguridad de su paÃs, y es una de las cosas que más valoran del nuestro: el poderse dar un paseo a medianoche con su mujer y sus hijos.
Y son especialmente inmigrantes sudamericanos los que rechaza la entrada de delincuentes profesionales que han venido a Europa especÃficamente a delinquir, por lo general chantajeando y amenazando a los de su mismo paÃs.
Son una pequeña minorÃa, pero amplificada por los medios dan la imagen que conviene a la derechona racista: que los inmigrantes son delincuentes en potencia. Los mismos prejuicios con los que tienen que cargar, desde hace siglos, los gitanos. La voz del racismo.
SerÃa interesante llegar a acuerdos por los cuales los delincuentes habituales extranjeros pudieran cumplir condena en su paÃs de origen (si es necesario, pagando el Estado español los costes de la “estancia”).
Eso sÃ, hablando de delitos graves. Lo que no se puede es llegar a la desproporción de castigar a alguien que roba una cartera mandándolo de vuelta a su paÃs con una mano delante y otra detrás, quizá a una muerte segura. Que es lo que se hace con los inmigrantes subsaharianos que son interceptados por las lanchas de la Guardia Civil. O aún peor: los que esperando saltar la valla de Ceuta o Melilla, son deportados a tierra de nadie, en medio del desierto, por la policÃa marroquÃ.
Gente que no ha cometido mayor delito que entrar sin papeles.
Eso es lo grave.