Vayan mis primeras palabras para mostrar mi admiración por la activista saharaui Aminetu Haidar. Comparto su lucha por la libertad del pueblo saharaui.
Creo que la actitud del gobierno español es indigna de un gobierno que se pueda preciar de defender los derechos humanos. Esto no es nada nuevo bajo el sol. El doble lenguaje de la diplomacia española en los últimos años está bien documentada. Desde la venta de armas a una potencia genocida como Israel, la vista gorda ante la vulneración reiterada de los derechos humanos en otros paÃses como Guinea mientras se hacen las genuflexiones más aberrantes hacia Obiang, hasta la sumisión a los intereses de EEUU en guerras como la de Afganistán son sólo ejemplos de una polÃtica exterior donde se priman los intereses comerciales por encima de cualquier otra consideración.
Con Marruecos, los intereses de Repsol suelen camuflarse bajo la excusa del control de las fronteras, la seguridad, la inmigración, etc. Hoy, de una forma soez, nos lo han vuelto a recordar, sin que se haya rechistado ni lo más mÃnimo por parte del gobierno, que se limita a enfriar cualquier cosa que caliente demasiado esta relación singular, donde el chantaje está encima de la mesa constantemente.
Haidar, con su actitud, lo que ha venido a recordarnos es un problema enquistado. Un problema que sigue sin resolverse por la miserable actitud de marruecos, que se niega a cumplir las resoluciones de la ONU. La necesidad de que los gobiernos que se precien de democráticos de apostar también por la presión hacia Marruecos para que ponga fin a la ocupación militar del Sahara y se pueda cumplir, en plena libertad, el derecho de autodeterminación de este pueblo, es obligada. También nos ha mostrado lo que significa en la práctica el recorte en la justicia universal pactado entre el Psoe y el PP: la postración de la justicia y los derechos humanos ante los intereses diplomáticos y geoestratégicos de los gobiernos y las empresas de turno.
Ahora bien. La huelga de hambre de la activista está llegando a un punto sin retorno. Muy pronto su situación será irreversible para su salud.
La situación está enquistada hasta el punto de que cualquier solución a la situación no parece que vaya a darse en las próximas horas. ¿Es posible asegurar el retorno de Haidar a su casa, sin condiciones, y con las mÃnimas garantÃas de seguridad en un tiempo mÃnimo donde la salud de la activista no se vea gravemente comprometida?. Yo creo que no, por mucho que desde la impotencia, incluso, apelemos hasta a la intervención real en el asunto y que apele a la misericordia del sátrapa marroquÃ.
Creo que es hora de reconsiderar la huelga de hambre.
Y antes de que alguien me empiece a calificar, ya le digo que no hago más que sumarme al llamamiento de CEAS-Sáhara:
Le rogamos que toda vez que ha desnudado la complicidad española con la dictadura marroquà y ha logrado retratar la inoperante y vergonzosa acción del gobierno español y la auténtica y cruel cara de Marruecos, reconsidere su huelga de hambre.
Haidar ya era un sÃmbolo. Ahora ha engrandecido su figura. Creo que es preferible que siga luchando no sólo por retornar a su casa, sino por un Sáhara libre.
Y le corresponde a ella, y sólo a ella, reconsiderarlo.
El dibujiko es de Kalvellido




















