Entre mis vicios públicos cuento que me gustan algunas series de televisión. En general, estas series no son españolas. Creo que el nivel de las series españolas están entre el patetismo y la mediocridad y por lo tanto decido gastar mi tiempo en series que me entretengan y que hagan que no me arrepiente de las dos o tres horas semanales dedicadas.
Internet ha supuesto una revolución en cuanto a la forma de ver televisión. De tener un aparato cautivo de la programación, de sus cambios de horarios y de las audiencias, hemos pasado a un televisor como anexo al ordenador. Utilizo la televisión como pantalla extendida de mi pc en donde yo decido cuando emito mi serie favorita que previamente he descargado.
También ha supuesto, en mi caso, otra forma de ver cine y tv, utilizando versiones originales que no son mutiladas por doblajes infumables y que además me ayuda a esforzarme para entender otro idioma.
Todos estos cambios no están haciendo que las televisiones se pongan las pilas. Ayer zapeando ví que tve sigue más perdido que los protagonistas de Lost, emitiendo un capítulo que hace muchos meses que disfruté.
Hoy he visto en el blog de Casciari que Digital+ avanza en la dirección esa, emitiendo capítulos de la serie Fringe cuatro días después de ser estrenados en EEUU, pero debiendo pagar por ellos ya que son de taquilla.
Reconociendo que es un avance sideral con respecto a otras televisiones, y pese a que Digital+ lo anuncia con la frase ” Vea Fringe sin virus informáticos y sin esperas innecesarias” he de decir que a mi me sobran tres días y no recuerdo haber tenido virus en cuatro años. Fringe está en internet el mismo día que se emite en EEUU y yo tardé en descargarme el último capítulo la friolera de 27 minutos en descarga directa vía megaupload y horas después tienes subtítulos de mucha calidad a tu disposición. Y gratis porque el coste está en lo que ya estás pagando de adsl.
Yo sigo la programación de mis series favoritas aquí, y los subtítulos los descargo de esta página.
Pd. Abundando en esto mismo, he de señalar el patetismo de la televisión pública, que ha decidido jubilar al director de Al filo de lo imposible y por lo tanto cargarse unos de los mejores programas que ha parido la televisión pública y que justifica su sentido, su servicio público. Ver a la Obregón vestida de gallina caponata bailando al son de 30.000 euros semanales, lo único que me lleva es a pensar que no perdería nada si tve no existiera.




















