Desde hace algún tiempo, la mayor parte de los programas de RTVE están
en manos de productoras aunque se le venden al público como programas
de producción propia de RTVE cuando en realidad no hay trabajadores de
la casa implicados en ellos pese a contar con personal y medios
suficientes. Esto, que venía siendo lo normal en series y programas de
ficción (“La señora”, “Aguila roja”, “Cuéntame”,…), se ha hecho
extensivo ahora a la mayor parte de las retransmisiones deportivas y a
las de la Lotería Nacional, adjudicadas a la empresa Mediapro, una de
las principales accionistas de La Sexta a través del grupo Imagina.
Mientras tanto en el parking de unidades móviles de Prado del Rey hay
paradas 25 unidades móviles de televisión y su correspondiente
personal sin hacer nada pero pagadas con dinero público.El argumento esgrimido desde la dirección de la empresa es que el
personal propio resulta más caro que la subcontratación a una
productora para hacer el mismo trabajo. Para justificarlo ante el
Consejo de Administración de CRTVE y el Parlamento se ha ideado una
contabilidad perversa que funciona de la siguiente manera: se deja a
los trabajadores parados asignándoles únicamente unas pocas horas de
programas a la semana y entonces se dividen sus sueldos mensuales por
el número de horas de programa que han hecho durante el mes –NO POR EL
NÚMERO DE HORAS DE JORNADA LABORAL COMPLETA-. El resultado son unas
cantidades desorbitadas por hora de trabajo. Como ejemplo particular
el de la categoría de Técnico Superior de Imagen (cámaras, controles
de cámara, gruistas, fotógrafos). Su sueldo base es de 1.224 euros
mensuales. Según la empresa cada uno de estos profesionales le cuesta
76 euros por hora. De acuerdo a este cálculo para nuestra jornada de
35 horas semanales deberíamos estar ganando ¡10.640 euros al mes!. A
renglón seguido se alega que como somos tan caros hay que darle el
trabajo a una productora porque sale más barato. Es decir, nos dejan
sin trabajo para poder justificar a posteriori la externalización.
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